5 PLUMAS

Reseña literaria: El día que dejó de nevar en Alaska

18:00

★★★★★ 
El día que dejó de nevar en Alaska I Alice Kellen I Titania I Romántica I 352 Pág
9 de octubre de 2017

SINOPSIS:
Un chico con el corazón de hielo. 
Una chica que huye de sí misma. 
Dos destinos que se cruzan. 
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás. 
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad. 
La nieve empieza a derretirse. 
Y todo encaja. 

LA AUTORA:
Alice Kellen es el seudónimo de esta autora. Suele escribir en sus ratos libres y ha publicado varias novelas de diversa temática dentro del género romántico, entre las que destaca «Llévame a cualquier lugar». Le encanta viajar, contar estrellas, vivir rodeada de gatos, practicar deporte mientras escucha música e idear nuevas tramas de las historias que siempre lleva consigo.

OPINIÓN PERSONAL:
No tenéis ni idea de las ganas que tenía de hablaros de este libro, de contaros qué me ha parecido la historia de Heather, Nilak y Caos, de transmitiros cómo me he sentido viajando en estas páginas rebosantes de amor y melancolía, llenas de personajes reales que erran y aprenden de lo vivido. Pero ya, que me enrollo... Vamos a ello.
Con este libro me pasó una cosa muy curiosa y es que en el momento en el que su autora, Alice Kellen, dijo en las redes que iba a escribir una novela ambientada en Alaska me obsesioné con él, pero no en el mal sentido, sino en el bueno, en ese en el que estaba súper segura de que iba a leerlo fuese como fuese, en el sentido en el que cada vez que veía una foto de lo que fuese que ella pusiese me encantaba y mi imaginación, sin poder evitarlo, volaba a ese maravilloso paisaje blanco.
Ya sabéis que cuando, a veces, te adentras en una lectura con muchas expectativas te puedes chocar de cabeza contra el suelo y sin anestesia, pero solo diré que no ha sido el caso para nada, todo lo contrario, es una novela que me ha encantado, un drama de esos que te roban un trozo de corazón y consiguen que te enamores de sus personajes.
Ya sabemos que la autora tiene el don de conquistarnos con cada una de sus historias, pero yo solo diré que de las que tiene publicadas hasta ahora es mi favorita, ha escalado puestos hasta colocarse en el número uno. Para mí es la mejor hasta la fecha de todas las que tiene publicadas. Lo digo alto y fuerte.
Heather. ¿Qué puedo decir de ella? Es un personaje muy real y creo que eso es lo que más me ha gustado. Es real por muchas cosas, pero sobre todo lo es porque se equivoca y aprende de ello. La forma en la que llega a Alaska es algo peculiar, pero se dice que todo sucede por algo y el destino, al final, siempre hace de las suyas. También os voy a decir que es insegura a la par que bastante habladora, solitaria y escurridiza, pero necesita que la quieran y lo hagan de forma especial.
Nilak es nuestro otro protagonista. Es un hombre misterioso y reservado. Yo describiría a Nilak como un cubito de hielo, porque es frío y sólido... hasta que le dan calor y se derrite.
Él está roto y Heather es el pegamento que va a ayudar a pegar sus piezas.
Además que el muso que ha elegido Alice para él me hace perder algo más que la cabeza. Esos ojos que tiene... ¡ay, Dios!
CAOS. Si, a él lo pongo en mayúsculas y no es un personaje común, sin embargo es mi favorito. Caos es el amor, la lealtad, la fidelidad y entrega. Creo que una de las relaciones más especiales que hay en todo el libro es la suya con Heather, porque es tan especial que no todo el mundo la va a entender, pero quien lo haga la va amar igual o más que yo.
Esta historia no solo trata de Nilak y Heather, es una historia de tres porque Caos es alguien más, un personaje integrado en la historia de forma profunda, yo creo que si no estuviera la novela no sería la misma.
Quiero hacer especial mención a John porque se la merece. Me ha encantado ese personaje.
Alice Kellen tiene una pluma sencilla y amena, intensa, que engancha, que atrapa, pero además en este libro es especial, más de lo habitual, no solo porque está narrada en primera persona del presente y conectar con Heather, que es quien cuenta la historia es tan natural como respirar, sino también por lo que cuenta y cómo lo hace. La historia es emotiva y la trama atractiva y adictiva, porque además de la historia narrada bajo la voz de la protagonista hay una paralela que despierta mucho misterio y curiosidad.
El ritmo es constante y la historia de amor, preciosa. Además, la ambientación es totalmente maravillosa, esos paisajes y todo lo demás son tan fáciles de imaginar mientras lees que resulta imposible no querer ir allí.
Días después de leer el libro soñé que viajaba a Alaska. Y digo poco, porque me encantaría seguir contando y hablando.

En definitiva, El día que dejó de nevar en Alaska es una historia de tres, donde la nieve, las carreras, el mushing y los libros crean una historia de amor muy especial, con unos personajes perfectamente imperfectos que nos dan más de una lección.
Una novela de Alice Kellen que tienes que leer ya.

Lo mejor: la relación entre Heather y Caos.
Lo peor: que algunos capítulos se me han hecho largos.

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