Consejos para escritores

Consejos de una escritora que estuvo al otro lado #3: Cinco cosas que tienes que saber antes de escribir una novela

13:16




En mi entrada anterior os dejé algunos consejos para la promoción del libro y, hoy me gustaría adentrarme en la creación de la obra. Me diréis que no sigo un orden y tenéis toda la razón, pero no todo el mundo está en el mismo punto en el largo camino que hay desde que te pones a escribir hasta que publicas tu producto, digo producto para que se os quede grabado a fuego ;)  


1. El tema. ¿Sobre qué vas a escribir y cuál es el mensaje que quieres transmitir? Es muy importante tener claro el tema que vas a tratar porque en base a eso tendrás que construir los personajes y el escenario, además de documentarte si hiciera falta. Parece una tontería, ¿quién empezaría una novela sin saber de lo que va a hablar? Creedme que a veces te parece que lo sabes, pero una vez te has metido te das cuenta de que no lo tenías tan claro como pensabas. Y si eso ocurre luego te bloqueas y la historia se te cae (normalmente en el nudo, donde se desarrolla la acción).


2. La trama. ¿Cómo vas desarrollar el tema? Tu trama debe responder la gran pregunta que se le plantea al lector y que es la base de la historia, ya sea dramática o de misterio. Por ejemplo, en el Conde de Montecristo la gran pregunta es  ¿conseguirá el protagonista vengarse de sus enemigos? En cambio en una novela negra sería ¿quién es el asesino? También puede haber subtramas que refuercen la idea principal y que, unidas, den un mayor efecto al clímax.


3. La estructura. Es el mapa de la trama con su planteamiento, nudo y desenlace (incluyendo el clímax antes del desenlace). Aconsejo tener siempre un esqueleto de la novela; que esté o no detallado depende ya de cada uno, pero por lo menos que sepas hacia adónde vas. A mí me cuesta porque no me gustan los esquemas, soy impaciente y me gusta muchísimo crear desde cero. De todas maneras os digo que, por experiencia, me ha ido mucho mejor cuando tenía una idea de qué iba a pasar en el siguiente capítulo, aunque sea una idea vaga. 

La estructura es simple y llanamente el modo en que decides organizar la información (siguiendo la base del planteamiento, nudo y desenlace). Puede ser cronológicamente, puedes empezar por una escena anterior al punto álgido de la historia para crear misterio, ayudarte con flashbacks, utilizar personajes secundarios para aportar diferentes perspectivas. Elige el mejor modo de contar tu historia, con el que te sientas más cómodo y sácale partido. 

Hace un tiempo leí un artículo muy interesante en el Templo de las Mil Puertas en el que clasificaban a los escritores en dos categorías: de mapa y de brújula. El primero sabe exactamente y en detalle todo lo que va a ocurrir y el segundo lo va averiguando. No es que haya uno mejor ni peor, tengo amigos que son de mapa 100% y no escribirían una palabra de la novela hasta que no supieran exactamente todo, pero cuando digo todo me refiero a absolutamente todo, con las escenas resumidas, los personajes clarísimos, incluso detalles que no tienen por qué salir en la novela. Luego estamos nosotros, los de brújula, que tenemos una idea de lo que tiene que ocurrir (un esqueleto de la trama) pero preferimos ir descubriendo la historia y a nuestros personajes poco a poco, haciendo una primera versión. Cuando acabamos ya tenemos muy clara la historia así que nos toca reescribir. Yo siempre defiendo nuestro sistema porque considero muy importante no perderse en detalles y escribir lo que te sale de dentro, sin limitaciones. También depende mucho del tipo de historia, claro. Si vas a escribir una trilogía de fantasía seguramente tengas que construir un mundo con todos sus detalles. Una cosa os digo, si elegís brújula, luego no os quejéis cuando tengáis que reescribir, que eso es muy duro. 



4. Los personajes. Soy la primera que muchas veces se deja los deberes sin hacer. Lo admito: escribo novelas sin conocer previamente a mis personajes. El motivo es que soy escritora de brújula y me gusta conocerlos a medida que escribo porque sé que tendré que reescribir luego. Lo que seguramente te pase si lo haces así es que en la primera versión tendrás personajes demasiado similares y habrá incoherencias, pero no pasa nada siempre que tengas claro que es la primera versión. Eso sí, para la versión definitiva debemos tener muy claro cómo son nuestros protagonistas y cómo van a evolucionar a lo largo de la obra.  Si eres de mapa, seguramente ya tengas hecha la ficha de los personajes antes de empezar. 



5. El punto de vista. ¿Cómo vas a querer contar tu historia? Porque puede cambiar totalmente dependiendo del punto de vista que elijas. ¿No creéis que Los juegos del hambre perdería bastante si estuviera escrito en tercera persona? No estaríamos en la cabeza de Katniss.

Antes de ponerte a escribir tienes que tenerlo muy claro y elegir el que más fuerza creas que le va a dar a tu historia. En las novelas de fantasía se tiende a utilizar la tercera persona porque al ser un mundo nuevo interesa verlo en su totalidad desde un narrador que todo lo ve, porque la primera persona limita mucho. En cambio si tratas de un tema específico del que tu protagonista está siendo testimonio o es un claro ejemplo de la idea que quieres transmitir, será mucho más potente una primera persona. 


Por último me gustaría poner analizar una novela para que estos puntos acaben de quedar claros. Es cierto que cada uno de ellos podría desarrollarse muchísimo más y dentro de estos cinco puntos hay muchos subpuntos, pero no quiero que os explote la cabeza ;)
Para el ejemplo he elegido Prohibido de Tabitha Suzuma, porque me gusta mucho el libro (por eso lo escogí) porque es de mi querida Oz Editorial y porque si os gusta la novela romántica lo tenéis que leer, creedme, vale la pena. 

Género: romántica juvenil
Tema: incesto entre hermanos
Mensaje: nos basamos mucho en los prejuicios, juzgamos sin saber 
Trama: se desarrolla a través de las vivencias de los dos protagonistas. Gran pregunta, ¿conseguirán superar todos los obstáculos y estar juntos?
Estructura: en el planteamiento nos hacemos una clara idea de cómo es su vida y conocemos cómo son nuestros protagonistas, desde ahí Tabitha nos lleva sutilmente hacia el nudo donde se enamoran, en el clímax afrontan el peor de sus miedos y el desenlace no lo cuento porque no soy tan mala.
Personajes: un protagonista femenino y otro masculino, ambos muy bien definidos. Entendemos en todo momento por qué actúan como lo hacen. 
Punto de vista: Primera persona. Tabitha sabía muy bien por qué quería contarnos esta historia en primera persona, no habría funcionado del mismo modo desde otro punto de vista. La autora quería que nos metiéramos en la piel de los personajes para que el mensaje nos calara bien hondo. Vivimos lo que viven nuestros protagonistas y los comprendemos.

Os invito a que hagáis este ejercicio con vuestras novelas, os ayudará a tener las cosas más claras. ¡Ala! Ya os he puesto deberes para el fin de semana. 

Melanie Rostock


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