catherine roberts

Conociendo... El despertar de Belle

12:30

Y otra autora se suma a las filas de Kiwi: Catherine Roberts, a la que admiro por su versátil pluma. Su nueva novela, El despertar de Belle, promete amor y pasión a raudales.
¿Conocemos mejor la obra y a su escritora?


A la venta el 20 de octubre

La plácida vida de Belle-Marie Du Berry, joven y traviesa condesa de Chambord, está a punto de ponerse patas arriba. Huérfana de madre, criada por un viejo conde huraño y dedicado a la caza, Belle es algo salvaje para su rango y no entiende como debería de bailes y de modales, por lo que la idea de tener un nuevo profesor particular que la instruya en materias intelectuales la horroriza y pretende burlarse de él a su llegada.

Belle no sabe que caerá en las redes del amor y la pasión con el joven, guapo e inteligente profesor español contratado por su padre, un noble de bajo rango arruinado en búsqueda de la salvación del patrimonio de su familia. Marco tampoco imagina todo lo que le espera en Francia: mujeres libertinas, bailes, secretos, asesinatos y una joven alumna algo rebelde.

Los libertinos Madame Dupin y, su amigo y amante, el guapo modelo de artistas y científico Denis Papin, serán las peores influencias de los dos jóvenes, llevándolos, bajo la máscara de preceptores, a una red de engaños, mentiras y sensualidad.
«Una novela inteligente, con buena dosis de intriga, que rezuma sensualidad y esmerado erotismo.» Ángeles Ibirika

«Una combinación perfecta del erotismo y la vida intelectual de la época. Genialmente narrado, cuenta una historia que va en contra de todo pronóstico.» Olivia Monterrey
«Una ambientación exquisita, en la que los personajes ficticios conviven con revolucionarios y libertinos reales que poblaron el siglo XVIII. Una trama envolvente en la que la inocencia, el deseo y la experiencia se dan la mano, adentrándonos en un mundo que no dejará a nadie indiferente.»  Noelia Amarillo
ENTREVISTA:


1. ¿Con qué tres adjetivos definirías la historia?
Apasionada, erótica, sorprendente.

2. Belle, ese nombre me hace pensar en el clásico cuento La bella y la bestia. ¿Es tu obra un personal retelling?
Es un homenaje. Un retelling no, no se parece al cuento, pero sí tiene personajes y elementos, incluso una leyenda que inspiró el cuento real de La Bella y la Bestia. El escenario, el castillo de Chambord, se dice que es el mismo del cuento debido a que era un pabellón de caza casi cerrado en su época y algunos personajes pululaban por allí. Y el pueblo de Bella es, supuestamente, Blois, la preciosa ciudad medieval que hay cerca del castillo.
La historia principal es otra, pero hacia el final del libro encontraréis un claro homenaje más, tanto a La Bella y la Bestia como a Drácula (sin fantasía, eso sí).

3. ¿Cómo de importante ha sido la documentación a la hora de escribir esta novela ambientada en el siglo XVIII?
Como suelo decir, cuando escribes histórica, la documentación debe ser parte de la diversión, si no puede acabar pareciendo un trabajo de la universidad. Es decir, es bueno conocer una base real (¿cómo se vestía, qué se comía, quién gobernaba, qué les preocupaba?), pero que esté al servicio de la ficción y el entretenimiento. Yo me lo pasé muy bien recorriendo los castillos, escenario de la novela: Chambord y Chenonceau, con mi marido, mi familia y unos amigos. Iba andando por sus pasillos y me imaginaba cómo sería vivir allí, qué intrigas y pasiones habrían surgido en cada habitación.
Como la realidad a veces supera a la ficción, leyendo y viajando es como descubro personajes reales curiosos más bien desconocidos que me gusta incluir en mis novelas. En El despertar de Belle encontraréis a Denis Papin. La cara del príncipe de La Bella y la Bestia cuando se transforma en humano, es la de él. Disney lo tomó de modelo. Cuando me topé con su escultura en el castillo de Blois, pensé: “¡Esta cara la conozco perfectamente!”. Realmente, era un famoso modelo para pintores y escultores, muy atractivo, y, además, era científico. En la novela le añado a Denis un atractivo más: es bisexual, todo un seductor.

También aparece en la novela Gastón de Orleans, que realmente era un noble francés con fama de tirano, aficionado a la caza. Vi una estatua suya en el castillo de Blois e iba vestido igual que en la película de Disney, escopeta en mano y todo.

El otro personaje histórico curioso es Louise-Marie Dupin, una terrateniente muy bella y moderna para su tiempo que vivía en el precioso Chenonceau, el castillo de las mujeres. Fue mecenas de Rousseau, esposa del tesorero del rey, protectora de los primeros enciclopedistas y defensora de la ciencia y la cultura. Una mujer, decían, de doble faz, eso sí, pues era muy buena hasta que alguien le robaba el protagonismo ante los hombres…

Son dos personajes muy libertinos, como todos los nobles y altos burgueses franceses de la época. El círculo que los rodeaba en la realidad aparece muy brevemente, pero aparece: Rousseau, Diderot, D’Alembert, Voltaire…

Y aparecen un par de personajes curiosos más hacia el final, pero con ellos mantengo el misterio.

4. Hace unos meses hiciste subir las temperaturas de varios e-books con una antología erótica titulada ¿Cuál es tu fantasía? ¿El despertar de Belle sigue esa estela?
Es bastante erótica, eso sí. El trasfondo principal es una historia romántica pero tiene escenas de alto voltaje, no solo entre los protagonistas y no solo de dos personas. En este sentido, sí se parecen algunos capítulos a los relatos hot de ¿Cuál es tu fantasía?

5. ¿Compartirías con nosotros una de las escenas o diálogos predilectos de la novela?
Unas preciosas palabras de nuestro protagonista, Marco, refiriéndose a Belle:
“Sentí que la vida se me acortaba. Que un soplo decidía cuándo estábamos aquí y cuando allá y, sobre todo, cuánto tiempo nos otorgaba para tratar de ser felices.
Tardé unos largos segundos en cerciorarme de que no era un sueño: era real. Ella estaba allí. Distinta, de repente adulta, como siempre hermosa.”

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